La clandestinidad es algo que está muy vivo, pero enterrado. Hay que sacarse la careta, salir del encierro de lo clandestino, como si eso fuera lo prohibido…Te toma, te aborda y te arrebata….Pero aquello que mantenemos clandestino, en algún momento toma su lugar…La leña que no se consume, sigue chispeando: eso es la clandestinidad. Porque la clandestinidad, tarde o temprano, prende, renace de la ceniza, te quema….Finalmente lo clandestino sale a la luz, abandona la oscuridad para luchar por lo que quiere, desafía al deber ser, a lo prohibido y ya sin esconderse, lucha a cielo abierto….